20/4/08
Como reseña, bien vale ésta.
"En cierta ocasión, Zeus y su esposa Hera, discutían sobre quién disfrutaba más durante el acto sexual. Hera decía que el hombre, y Zeus que la mujer. Como no se ponían de acuerdo, resolvieron acudir a alguien que había tenido los dos sexos, y se dirigieron a Tiresias. (Este, pasando un día por un bosque donde dos serpientes hacían el amor, trató de separarlas con su báculo, y una de ellas le mordió, causando un cambio de sexo, de hombre a mujer. Una escena parecida ocurrió siete años más tarde, con idéntico resultado, sólo que esta vez fue cambiado de mujer a hombre). Cuando Zeus y Hera le dirigieron la pregunta, él respondió que en escala de uno a diez, la mujer disfrutaba como nueve y el hombre sólo como uno. Su respuesta, naturalmente, causó el enojo de Hera y la satisfacción de Zeus".
Es mi pequeño homenaje a este profeta ciego de la mitología griega.
18/4/08
17 meses no son nada...
Regreso a mis orígenes. 17 meses de silencio (aunque no de hambre, puesto que he seguido devorando películas y otras cosas), que ahora interrumpo con el afán de intentar cortar ese curso inexorable del tiempo. Tiempo no perdido, aunque sí escaso por momentos, en otros, con un efecto saciante muy reparador. Tiresias merecía una explicación por este mutismo pero no la tengo. No le prometo nada, pero si todos los intentos posibles.
20/11/06
Tiresias cinéfago
Soy una defensora de la cinefagia. Dícese del arte de "devorar" cine mezclándolo con los jugos gástricos para hacer una buena digestión y una buena siesta, a veces placentera, a veces inducidas por una película soporífera. Ver cine es todo un arte que hay que ir practicando desde pequeño porque no todo es válido. Algunas películas son contraproducentes.. Lo dice el prospecto de algunos medicamentos: "si ve películas no las tome, podría sentarle mal". Otras, en cambio, se convierten en el mejor sustituto de cualquier consulta psiquiátrica. Sentarse delante de la pantalla, sea grande o pequeña, requiere de un esfuerzo y de una atención que puede provocar en el espectador simpatía o desprecio pero nunca indiferencia. De cine pero también de otros añadidos, tratará este blog con afán provocador como Tiresias.
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